Supervivencia Es un buen día y juraría que andas revolviendo papeles viejos, que andas leyendo el futuro, que estas dando vueltas y vueltas persiguiéndote la cola. ¿Qué buscas? Vamos, dímelo. ¿Acaso amor? Ay, cariño, si ya lo has encontrado tantas veces, pero siempre esperas que sea algo más, como la felicidad (y la felicidad no se parece a la felicidad). Siempre pretendes que sea mejor, que sea diferente, que no sea lo que es. Pretendes que dure más. Que cueste menos. Eso te pasa, quieres más y quieres menos del amor. Nunca es suficiente. Siempre es demasiado. ¿Por qué? Te debates entre el Génesis y el Apocalipsis, arkhē y eskhaton. ¿Por qué? ¿Acaso te guía el recuerdo imposible de la satisfacción primaria? ¿Acaso estás tras la huella fantasmal de lo que no se puede tener? ¿Acaso anticipas, como corresponde en el amor, al límite revelado por el otro, al límite del otro, al límite de uno mismo, límite que es, también, fin, es decir la muerte? Amor. Lo has tenido tantas veces, tant...