Pasaron dos dias y luego de festejos que no entendio y de varios eventos que si, vuelve a la terminal para emprender la retirada, vuelve diferente, los miedos que portaba y el fastidio que antes la habian invadido no estaban mas. Mira al costado y ve unos asientos vacios cerca de un tomacorriente, se apura hacia el lugar para intentar recargar el celular que agoniza, no funciona, no le importa. Recorre el edificio de arriba abajo y no logra encontrar otro. Va a la cafeteria, pegunta, le ofrecen conectarlo del otro lado del mostrador y asiente. Hojea una revista, se aburre; pide otro cafe y revisa la carga del aparato que avanza lenta. Cuando después de un rato de hacer nada, una mujer se acerca, se sienta al lado suyo y le pregunta: -vos estabas en el ómnibus del viernes, verdad? -es cierto, nos cruzamos, ahora me acuerdo (claro que la recordaba, ella le habia sonreido antes de bajar con un entusiasmo que le molesto) -y como encontraste el pueblo? -para mi fue una estadía d...